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domingo, 13 de junio de 2010

Bragas de segundo culo

Hoy os voy a hablar de una de las primeras paradojas que me encontré cuando comencé a visitar los Estados Unidos con regularidad, los yard sales que no sino la venta (sale) de artículos de segunda mano en el propio jardín (yard). Es curioso encontrar un desarrollo del mercado de segunda mano tan amplio en la Meca del consumismo donde la compra convulsiva está más extendida que la gripe común.

Personalmente me parece una buena costumbre porque da la oportunidad al vendedor de desahacerse de cosas que no usa pero que otros pueden encontrar útiles (reciclaje) y obtener un doble beneficio (modestos ingresos económicos y más sitio en su casa). Para el comprador el beneficio es el de adquirir productos muy baratos y que aún están en buen estado. De hecho nosotros compramos nuestro pez en un yard sale.

Los yard sales deben estar bien anunciados, a través de Internet (websites como craiglist son un buen ejemplo) y también en los periodos locales. Hay que tener todo el genero expuesto y con precio a primera hora (normalmente a las 6:30)

El vendedor de yard sale medio es una mujer de más de 40 años, que lleva el uniforme oficial para estos casos, un gorrita para el sol, un teléfono móvil con dispositivo bluetooth en la oreja, una riñonera para el dinero y una silla de camping plegable a la entrada de su driveway. Por supuesto que hay paginas web dónde ofrecen consejo sobre como organizar un yard sale perfecto. Por supuesto que la venta online de articulos de segunda mano es brutal pero eso lo dejamos para otro día.

Así que después de ofreceros los datos más o menos objetivos y si pensabais que la gitana que te soba la teta en el mercadillo y te da la talla de sujetador era algo fuera de lugar escuchad lo que viene ahora. Durante años me he burlado de los yard sales y de como la gente vendía hasta sus bragas, la gente me decía que estaba loco que no era para tanto. Pero este fin de semana visitamos algunos yardsales aprovechando que los niños estaban con mis suegros y encontré la prueba definitiva, una caja de cartón con bragas (25 centavos) y sujetadores (50 centavos). Os podéis imaginar la sonrisa en mi cara, no por la lencería allí expuesta sino por la victoria moral, a partir de ahora podré seguir contando mi historia del yard sale y cuando llegué a la señora que vendía las bragas con las que perdió la virginidad y alguien me interrumpa, tiraré de teléfono móvil y asunto arreglado.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Peces "usados"


Como ya sabéis la compra-venta de artículos de segunda mano es una tradición de gran arraigo en Estados Unidos, y que no hay fin de semana en que los carteles de "Yard Sale" o "Garage Sale" no adornen las cunetas de las calles estadounidenses. También es he comentado que Jamie es una gran aficionada a esta práctica y que disfruta levantándonse pronto los sábados y saliendo a encontrar gangas para la familia.

A mi retorno del periplo hispano me he encontrado con cantidad de nuevas adquisiciones, entre ellas numerosas decoraciones navideñas (que no puedo esperar a montar). Pero la palma se la lleva Ash (Así le bautizó Ethan) se trata de un pececillo que Jamie adquirió de una familia que se muda a Alemania y no puede llevárselo con ellos. Nunca pensé que existirían los peces usado pero si, son de color fuxia y vienen con su pecera, filtro y demás, ahí os dejó la foto para que reflexioneis sobre que otros artículos de segunda mano os sorprendería encontrar en un garage, comida (medio sandwich), ropa interior femenina, fotos de boda, un riñón quizás...